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Rocapins símbolo del patrimonio, la historia y la identidad de Calella

Los populares respaldan la declaración del histórico chiringuito como Bien Cultural de Interés Local y reivindican la obligación de conservar aquello que forma parte de la memoria viva de Calella.

Imagen de la Roca Pins, emblema de Calella
14 abril 2026 · Calella · Nota de prensa


El Partido Popular de Calella ha respaldado la aprobación inicial para declarar el histórico chiringuito Rocapins como Bien Cultural de Interés Local (BCIL), una decisión que salió adelante en el pleno de abril con el apoyo del gobierno municipal, ERC, Estimem Calella y el propio PP, mientras que Calella En Comú Podem y la CUP votaron en contra.  

Para los populares, la protección del Rocapins va mucho más allá de un simple expediente administrativo. Se trata de defender un elemento único del paisaje de Calella, ligado a la historia del municipio y al desarrollo del turismo en la ciudad. La información publicada señala que el edificio, construido a principios de los años treinta y reconvertido en chiringuito en los años cincuenta por la familia Pujalt, es hoy el único chiringuito histórico que sigue en pie y en funcionamiento en las playas de Calella.  

Desde una óptica del PP, esta decisión demuestra que proteger el patrimonio local no es una cuestión ideológica, sino de respeto a la historia, al paisaje y a las raíces de Calella. El Rocapins no es solo una construcción junto al mar: es un testimonio vivo de una época, de una manera de entender la ciudad y de una memoria colectiva que merece ser preservada. Los informes técnicos citados en la información destacan precisamente su valor patrimonial, paisajístico y turístico, así como su singularidad dentro del municipio.  

El PP puede subrayar además que conservar este tipo de espacios es compatible con una visión de ciudad moderna, cuidada y orgullosa de sí misma. Proteger el Rocapins significa poner en valor lo propio, en lugar de dejar que desaparezcan referentes históricos por dejadez, por cálculo político o por falta de sensibilidad hacia el patrimonio local.

La declaración todavía deberá completar su tramitación con informes sectoriales de Carreteras, Litoral, Costas y Cultura antes de ser definitiva. Pero el mensaje es claro: Calella debe saber conservar aquello que la hace reconocible, valiosa y distinta.